PLASMA RICO EN PLAQUETAS (PRP) Y PLASMAGEL
El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es un tratamiento regenerativo que se realiza con tu propia sangre. Se extrae una pequeña cantidad, se procesa en una centrifugadora y se obtiene un plasma con alta concentración de plaquetas, que contienen factores de crecimiento. Estos factores ayudan a estimular la reparación y la regeneración de la piel, mejorando su calidad, luminosidad, textura y firmeza.
El Plasmagel es una variación del PRP: una parte del plasma se transforma en un gel biológico (también autólogo, es decir, del propio paciente) que puede aportar mayor efecto de soporte en zonas concretas, además del efecto regenerador. No es un “relleno” clásico como el ácido hialurónico, sino un material biológico derivado de tu propio plasma, indicado en casos seleccionados.
Tanto PRP como Plasmagel son tratamientos muy valorados por su enfoque natural, ya que utilizan material del propio paciente.
1) ¿Para qué sirven?
PRP (Plasma Rico en Plaquetas)
Mejorar calidad de la piel: textura, luminosidad e hidratación.
Aumentar firmeza y elasticidad de forma progresiva.
Atenuar líneas finas y aspecto cansado.
En algunos casos: apoyo en tratamientos capilares (según indicación).
Plasmagel
Aporta efecto regenerador y, en zonas seleccionadas, un efecto de soporte mayor que el PRP.
Se utiliza cuando se busca un resultado más “estructural” dentro de un enfoque biológico.
2) ¿Qué beneficios puedo notar?
Piel más luminosa y con mejor “tono”.
Mejor textura y aspecto más uniforme.
Mayor sensación de firmeza progresiva.
Resultados naturales (no cambia tus rasgos).
3) ¿Para quién está indicado?
Piel apagada, deshidratada o con falta de vitalidad.
Primeros signos de envejecimiento: líneas finas, pérdida de elasticidad.
Pacientes que buscan opciones biológicas/autólogas.
Como complemento a otros tratamientos (según plan médico).
4) Zonas habituales
Rostro
Cuello
Escote
Manos
Cuero cabelludo (PRP capilar, si está indicado)
5) ¿Cómo se realiza el procedimiento?
Extracción de sangre (similar a una analítica).
Centrifugado y preparación del PRP / preparación del Plasmagel (según técnica).
Aplicación mediante microinyecciones en la zona.
Duración aproximada: 30–60 minutos.
6) ¿Duele?
Molestia leve a moderada, tipo pinchazos.
Puede aplicarse crema anestésica para mayor confort.
7) ¿Cuándo se ven los resultados?
No suele ser un efecto inmediato “de volumen”.
Se nota una mejora progresiva en semanas, conforme la piel se regenera.
El resultado suele apreciarse mejor tras completar el ciclo de sesiones.
8) ¿Cuántas sesiones se recomiendan?
Habitualmente 2–4 sesiones iniciales, según indicación y respuesta.
Mantenimiento: sesiones espaciadas según necesidad.
La pauta exacta se decide en consulta.
9) ¿Qué puedo notar después?
Es normal:
Enrojecimiento leve.
Pequeña inflamación.
Puntitos de punción.
Algún hematoma ocasional.
Suele remitir en pocos días.
10) Cuidados tras el tratamiento (orientativos)
Evitar ejercicio intenso y calor fuerte las primeras 24–48 h.
No masajear la zona salvo indicación.
Usar protector solar si se trata el rostro.
Seguir las recomendaciones de hidratación y cuidado pautadas.
11) ¿Quién debe avisar antes?
Coméntalo si:
Tomas anticoagulantes o tienes trastornos de coagulación.
Tienes infección activa o fiebre.
Embarazo o lactancia (se valora caso a caso).
Enfermedades relevantes o tratamientos médicos en curso.
12) Expectativas realistas
PRP/Plasmagel mejoran la calidad y el aspecto general de la piel.
No sustituyen un lifting si hay flacidez avanzada, ni un relleno clásico si el objetivo es volumen marcado.
Funcionan mejor con constancia y un plan integral de cuidado.
