PEELING QUÍMICO

El peeling químico es un tratamiento médico-estético que consiste en aplicar sobre la piel una solución con ácidos específicos, en concentraciones controladas, para realizar una exfoliación y renovación de las capas superficiales (y, según el tipo de peeling, también capas más profundas).

En términos sencillos: ayuda a “resetear” la piel para mejorar su textura, luminosidad y uniformidad, y para tratar problemas como manchas, acné, poros dilatados o líneas finas. El tipo de ácido y la intensidad se eligen según tu piel y el objetivo del tratamiento.

1) ¿Para qué sirve?

  • Mejorar la luminosidad y el aspecto apagado.

  • Suavizar textura irregular y poros visibles.

  • Tratar manchas (melasma, léntigos, tono desigual) según indicación.

  • Mejorar marcas de acné superficiales y piel grasa.

  • Atenuar líneas finas y primeros signos de envejecimiento.


2) ¿Qué tipos de peeling existen?

(El profesional decide cuál es el adecuado)

  • Superficial: renovación suave, recuperación rápida.

  • Medio: más intensidad para manchas y textura marcada.

  • Profundo: indicado en casos muy concretos y bajo estricta valoración.


3) ¿En qué zonas se puede realizar?

  • Rostro (lo más frecuente)

  • Cuello

  • Escote

  • Manos
    (según valoración y tipo de peeling)


4) ¿Cómo es el procedimiento?

  • Limpieza y preparación de la piel.

  • Aplicación del ácido durante un tiempo controlado.

  • Puede notarse calor o escozor durante unos minutos.

  • Neutralización o retirada según el tipo de peeling.

  • Aplicación de productos calmantes y fotoprotección.

  • Duración habitual: 20–30 minutos.


5) ¿Duele?

  • Normalmente no es dolor, sino escozor/ardor temporal.

  • La intensidad depende del tipo de peeling.


6) ¿Qué puedo notar después?

Es normal:

  • Enrojecimiento leve a moderado.

  • Sensación de tirantez.

  • Descamación (pelado) a partir de los 2–3 días, según intensidad.

  • En peelings más potentes puede haber más “pelado” y sensibilidad.


7) ¿Cuándo se ven los resultados?

  • Mejoría de luminosidad: a menudo en pocos días.

  • Manchas, textura y poro: mejoran de forma progresiva, especialmente con varias sesiones.

  • Los resultados dependen del problema a tratar y del cuidado en casa.


8) ¿Cuántas sesiones se recomiendan?

  • Habitualmente se realizan en ciclos (por ejemplo, varias sesiones espaciadas).

  • La pauta exacta depende del tipo de piel y el objetivo (manchas, acné, antiaging).


9) Cuidados después del peeling (muy importante)

Durante los días posteriores:

  • Usar protector solar alto a diario (imprescindible).

  • Evitar sol directo, cabinas de bronceado y calor intenso.

  • No arrancar la piel que se descama (dejar que caiga sola).

  • Usar productos calmantes e hidratantes indicados.

  • Evitar exfoliantes, retinoides o activos irritantes si te lo pautan.


10) ¿Quién debe avisar antes o posponerlo?

Coméntalo si:

  • Estás embarazada o lactando (se valora el tipo de peeling).

  • Tienes piel muy sensible, dermatitis activa o heridas.

  • Tienes herpes frecuente (puede requerir prevención).

  • Has tomado isotretinoína recientemente (según tiempos médicos).

  • Estás usando retinoides o tratamientos despigmentantes potentes (se ajusta pauta).


11) Riesgos y efectos secundarios (poco frecuentes si está bien indicado)

  • Irritación persistente, hiperpigmentación si no se protege del sol.

  • Reacción exagerada en pieles sensibles.

  • Brote de herpes en predispuestos.

Por eso el seguimiento y el fotoprotector son clave.