BOOSTER DE NUTRICIÓN CUTÁNEA
El Booster de Nutrición Cutánea es un tratamiento médico-estético diseñado para revitalizar la piel desde dentro. Consiste en aplicar en la piel (normalmente mediante microinyecciones muy superficiales) una combinación de activos con efecto hidratante, antioxidante y reparador, con el objetivo de mejorar el aspecto de una piel apagada, deshidratada o con primeras líneas finas.
En términos sencillos: es un “extra de nutrientes” para que la piel se vea más luminosa, jugosa, uniforme y elástica, sin cambiar tus rasgos.
El tipo de producto y la fórmula se personalizan según la piel y el objetivo (luminosidad, hidratación, textura, prevención del envejecimiento).
1) ¿Para qué sirve?
Aportar hidratación profunda.
Mejorar luminosidad y aspecto cansado.
Mejorar elasticidad y suavidad.
Afinar textura y mejorar el tono desigual.
Suavizar líneas finas (especialmente por deshidratación).
Apoyo en prevención del envejecimiento cutáneo.
2) ¿Qué beneficios puedes notar?
Piel con efecto “buena cara”.
Más jugosidad y confort (menos tirantez).
Tono más uniforme y piel más suave.
Resultados naturales y progresivos.
3) ¿Para quién está indicado?
Piel deshidratada, apagada o con falta de luminosidad.
Primeros signos de envejecimiento: líneas finas y pérdida de elasticidad leve.
Piel estresada por sol, tabaco, falta de descanso o cambios estacionales.
Personas que desean mejorar la piel sin rellenos ni cambios de volumen.
4) Zonas habituales
Rostro
Cuello
Escote
Manos
(según valoración)
5) ¿Cómo se realiza el tratamiento?
Se realiza en consulta.
Se aplican microinyecciones superficiales (tipo mesoterapia) o técnica similar.
Puede usarse crema anestésica para mayor confort.
Duración aproximada: 20–30 minutos.
6) ¿Duele?
Molestia leve, similar a pequeños pinchazos.
En zonas sensibles se puede anestesiar.
7) ¿Cuándo se ven los resultados?
Hidratación y luminosidad: en pocos días.
Mejora de textura y elasticidad: progresiva con el plan de sesiones.
8) ¿Cuántas sesiones se recomiendan?
Habitualmente un ciclo de 3–5 sesiones (según objetivo y piel).
Mantenimiento: sesiones espaciadas según necesidad.
La pauta exacta se personaliza tras valoración.
9) ¿Qué puedo notar después?
Es normal durante horas o pocos días:
Enrojecimiento leve.
Pequeños puntitos en la zona.
Algún hematoma pequeño ocasional.
Ligera sensibilidad.
10) Cuidados posteriores (orientativos)
En las primeras 24–48 horas:
Evitar calor intenso, sauna/vapor y ejercicio fuerte.
No masajear la zona salvo indicación.
Evitar maquillaje inmediato si te lo recomiendan.
Usar protector solar a diario.
11) ¿Cuándo debo avisar antes?
Comenta si:
Embarazo o lactancia.
Infecciones o brotes en la zona.
Tratamientos médicos relevantes, anticoagulantes o alergias.
