Ácido Hialurónico
El ácido hialurónico es una sustancia que tu cuerpo ya tiene de forma natural, especialmente en la piel, y su función principal es atraer y retener agua.
En medicina estética lo utilizamos para hidratar la piel desde dentro, suavizar arrugas y surcos y, cuando es necesario, recuperar o aportar volumen (por ejemplo, en labios o pómulos), siempre buscando un resultado natural.
No es un tratamiento “para cambiar tu cara”, sino para mejorar y armonizar: refrescar el aspecto, dar soporte a zonas que han perdido firmeza con el tiempo y mejorar la hidratación y la textura.
1) ¿Para qué sirve?
Hidratar la piel en profundidad (piel más jugosa y luminosa).
Rellenar arrugas y surcos (suaviza pliegues marcados).
Definir o recuperar volumen de forma controlada (armonización facial).
Mejorar proporciones sin perder naturalidad.
2) ¿En qué zonas se puede aplicar?
Según tu necesidad y valoración médica, es frecuente tratar:
Labios: hidratación, perfilado, volumen suave.
Surcos nasogenianos: líneas desde la nariz hacia la boca.
Líneas de marioneta: líneas hacia abajo desde la comisura.
Pómulos: soporte y efecto “buena cara”.
Mentón y mandíbula: definición y equilibrio del perfil.
Ojeras: en casos seleccionados.
Hidratación tipo “skinbooster”: para mejorar calidad de piel en rostro y, a veces, cuello/escote/manos.
3) ¿Cómo es el procedimiento?
Se realiza en consulta, en una sesión.
Se aplica con pequeñas infiltraciones (aguja fina o cánula, según la zona).
Suele durar 20 a 45 minutos, dependiendo de las áreas a tratar.
Puede usarse anestesia en crema o el propio producto puede llevar anestésico para mejorar el confort.
4) ¿Duele?
Generalmente es molestia leve a moderada, muy tolerable.
En labios puede notarse algo más sensible, pero se controla con anestesia.
5) ¿Cuándo se ven los resultados?
En la mayoría de casos, el cambio es inmediato.
Es normal que haya inflamación leve al principio, por lo que el resultado se ve más “real” cuando baja (en pocos días).
6) ¿Cuánto dura el efecto?
Depende de la zona, el tipo de producto, tu metabolismo y hábitos.
Lo habitual es que dure varios meses y se recomiende mantenimiento cuando empiece a reabsorberse.
7) ¿Qué puedo notar después?
Es frecuente:
Ligera inflamación.
Enrojecimiento o pequeñas marcas en puntos de punción.
Hematomas pequeños (a veces).
Suele ser temporal y mejora en pocos días.
8) Cuidados tras el tratamiento (orientativos)
Durante las primeras 24–48 horas (según indicación):
Evitar ejercicio intenso, sauna, calor fuerte y alcohol.
No masajear ni presionar la zona salvo que tu profesional lo indique.
Aplicar frío suave si hay inflamación (si te lo recomiendan).
Usar protector solar.
9) ¿Quién NO debería realizarlo o cuándo hay que avisar?
Coméntalo siempre antes si:
Estás embarazada o en lactancia.
Tienes infección activa (herpes, granos infectados) en la zona.
Estás con medicación anticoagulante o tienes tendencia a hematomas.
Tienes enfermedades importantes o antecedentes relevantes (se valora de forma individual).
10) Seguridad y resultado natural
El ácido hialurónico es biocompatible y se reabsorbe con el tiempo.
El objetivo es que te veas mejor, no “rellenado/a”.
Un buen plan se basa en: valoración, elección de producto y cantidad adecuada.
