HILOS DE SUSTENTACIÓN
Los hilos de sustentación son un tratamiento médico-estético que ayuda a reafirmar y tensar la piel cuando empieza a aparecer flacidez (sobre todo en el tercio medio e inferior del rostro). Se colocan bajo la piel unos hilos muy finos y reabsorbibles, que actúan de dos formas:
Efecto tensor inmediato: al colocar los hilos, se consigue un “pequeño lifting” sin cirugía.
Efecto regenerador: con el tiempo, los hilos estimulan la producción de colágeno, mejorando la firmeza y la calidad de la piel.
El resultado es un rostro con aspecto más definido, firme y descansado, manteniendo la naturalidad.
1) ¿Para qué sirven?
Mejorar la flacidez leve o moderada.
Elevar y recolocar tejidos (efecto lifting suave).
Definir el óvalo facial y mejorar la línea mandibular.
Mejorar la firmeza y textura gracias a la estimulación de colágeno.
2) ¿En qué zonas se pueden aplicar?
Según valoración médica:
Mejillas (descenso del tejido)
Línea mandibular / óvalo facial
Cuello (casos seleccionados)
Cejas (elevación suave en casos seleccionados)
3) ¿Quién es buen candidato?
Personas con flacidez inicial o moderada.
Quienes buscan un resultado natural sin cirugía.
Pacientes que quieren mejorar el contorno facial y firmeza.
No es lo ideal si existe flacidez muy marcada o exceso importante de piel (en esos casos se valora otra opción).
4) ¿Cómo se realiza el procedimiento?
Se hace en consulta, sin quirófano.
Se aplica anestesia local en los puntos de entrada.
Los hilos se introducen bajo la piel con una aguja o cánula fina.
Duración aproximada: 30 a 60 minutos (según zonas).
5) ¿Duele?
Con anestesia local suele ser bien tolerado.
Puede haber sensación de tirantez o molestias leves los primeros días.
6) ¿Cuándo se ven los resultados?
Inmediatos: efecto tensor/“lifting suave” al finalizar.
Progresivos: mejora de firmeza en semanas por producción de colágeno.
El resultado se asienta a medida que baja la posible inflamación.
7) ¿Cuánto dura el efecto?
Los hilos son reabsorbibles (el cuerpo los va integrando).
El efecto suele durar varios meses, dependiendo de la piel, edad, técnica y hábitos.
Puede recomendarse mantenimiento periódico.
8) Recuperación: ¿qué puedo notar después?
Es normal durante unos días:
Inflamación leve.
Hematomas pequeños.
Sensación de tirantez o pequeñas molestias al gesticular.
En algunos casos, leves irregularidades temporales (se suelen resolver).
9) Cuidados tras el tratamiento (orientativos)
Durante 7–14 días (según indicación):
Evitar ejercicio intenso, calor fuerte (sauna/vapor) y alcohol los primeros días.
No masajear ni manipular la zona.
Dormir boca arriba (si te lo recomiendan) para no presionar.
Evitar gestos muy exagerados o tratamientos faciales agresivos durante el tiempo indicado.
Usar protector solar.
10) Posibles efectos adversos (poco frecuentes, pero importantes)
Hematomas o inflamación más marcada.
Molestias persistentes.
Asimetría temporal.
Infección (raro).
Ante dolor intenso, enrojecimiento fuerte, calor local o secreción, hay que contactar con la clínica.
11) ¿Con qué tratamientos se puede combinar?
Según valoración:
Ácido hialurónico (para volumen o surcos).
Toxina botulínica (arrugas de expresión).
Redensificación cutánea / skinboosters (calidad de piel).
Aparatología (radiofrecuencia, etc.) en el momento adecuado.
